Metal Semanal: del 19 al 25 de octubre de 2026
Iommi vuelve desde la oscuridad, el metal extremo abre su mapa y una semana especialmente internacional conecta Birmingham, Kyiv, Karlsruhe, Oslo, Tokio y Buenos Aires.
Tony Iommi encabeza una semana de lanzamientos de extraordinaria amplitud. Foto: Ross Halfin; imagen promocional difundida con From The Dark.
Versión breve
La semana cerrada del 19 al 25 de octubre dejó una fotografía especialmente amplia del metal contemporáneo. El foco histórico pertenece a Tony Iommi: From The Dark, su primer álbum solista en veintiún años, no intenta modernizar a la fuerza un lenguaje que él ayudó a fundar, sino demostrar que su arquitectura de riffs todavía admite tensión, velocidad y penumbra. A su alrededor, la cosecha del 23 de octubre se abre en varias direcciones. Entheos convierte el metal técnico en un trabajo emocional y dinámico; Mental Cruelty amplía el deathcore sinfónico con folclore y mitología; Forbidden regresa al larga duración tras dieciséis años; IGNEA transforma la nostalgia postsoviética en metal moderno ucraniano; y Boss Keloid rebaja la densidad sludge para explorar una progresión más respirada.
Los cuatro vídeos centrales también resumen el alcance de la semana. Machine Head cierra el ciclo de UNATØNED con la independiente “Sutures”; Delain inaugura una etapa de reparto vocal rotativo con “We Are Fire”; Evil Invaders vuelve al filo del speed/thrash ochentero; y Floor Jansen convierte el acto de avanzar en una pieza solista de peso autobiográfico. En directo, System Of A Down fijó su primera cita en el Rose Bowl para junio de 2027 —luego ampliada por demanda—, mientras Sonic Temple reveló un cartel de más de cien nombres que mezcla cabezas de cartel masivas, regresos y metal extremo.
La industria también se movió: Howard Jones y Adam Dutkiewicz oficializaron Burn Eternal con Metal Blade; los chilenos Mar de Grises regresaron a Season of Mist para su primer álbum en más de quince años; y Anciients incorporó permanentemente a Justin Hagberg. La semana, sin embargo, terminó con dos pérdidas: Saúl Blanch, voz del primer disco de Rata Blanca, y Nigel Durham, batería de Saxon en Destiny. La playlist final propone doce grabaciones sin duplicar los cuatro sencillos principales, con diez novedades y dos apuestas, nueve países y un arco que va del heavy/doom al grindcore, el industrial, el blackened deathcore y el nu metal emergente.
Tabla de contenidos
1. Álbumes y EPs
Tony Iommi — From The Dark
Portada oficial. Fuente: Tony Iommi / BMG.
Veintiún años después de Fused, Iommi firma un disco solista que entiende el peso como una forma de narración y no sólo como volumen. Jørn Lande aporta una voz poderosa y el vocabulario existencial del álbum; Becky Baldwin y Karl Brazil sostienen una base flexible, capaz de pasar del avance casi urgente a un pulso funerario. La producción compartida con Mike Exeter deja espacio al ataque grave de la guitarra sin convertirlo en una reliquia museística. El repertorio alterna golpes directos, secciones orquestales y desarrollos más largos: “Beyond The Dead” ralentiza la marcha, “Stormwatcher” amplía el horizonte dramático y “Death Wake” incorpora un solo de Brian May sin deshacer la unidad del conjunto. El cierre, “Legacy”, condensa luz, lamento y una breve guitarra española. Lo esencial es que Iommi no persigue su propio pasado: reconoce sus herramientas, las coloca en una grabación contemporánea y conserva la economía que siempre hizo memorables sus riffs. El resultado tiene autoridad histórica, pero también presente.
Entheos — Empty on the Inside
Portada oficial. Fuente: Entheos / Metal Blade.
Entheos evita el problema habitual del metal técnico: exhibir destreza a costa de la canción. Chaney Crabb y Navene Koperweis construyen un álbum de diez cortes donde la precisión rítmica sirve a un relato de pérdida, aislamiento y posible retorno. La apertura es abrasiva, pero el repertorio pronto introduce melodía limpia, espacios góticos, texturas industriales y silencios que vuelven más físicos los estallidos posteriores. Crabb utiliza su amplitud vocal como dramaturgia; no se limita a alternar canto y rugido, sino que cambia la distancia emocional desde la que habla cada pieza. La batería de Koperweis, minuciosa y muscular, mantiene la continuidad incluso cuando guitarras y sintetizadores se desplazan hacia terrenos menos previsibles. “Undone” ofrece el rostro más vulnerable, “Golden Crown” conserva la fuerza de avance y “The Earth Will Move” cierra con una escala casi post-metal. Es un disco menos preocupado por demostrar pertenencia al death técnico que por convertir ese lenguaje en una obra coherente, accesible sin simplificación y emocional sin perder peligro.
Mental Cruelty — Echoes of a Forlorn Land
Portada oficial. Fuente: Mental Cruelty / Century Media.
Mental Cruelty utiliza la escala cinematográfica para salir de la plantilla del deathcore sin abandonar su violencia. El quinto álbum de los alemanes parte de la mitología nórdica y el folclore antiguo, pero busca sus zonas sombrías antes que la épica de postal. Instrumentos tradicionales de Europa y Asia, orquestaciones densas y melodías de raíz power conviven con blast beats, guitarras cortantes y rupturas de enorme impacto. Jens Bogren produce, mezcla y masteriza con una separación que permite escuchar las capas sin reducir la sensación de avalancha. La secuencia importa: la introducción “Weltennacht” abre el paisaje; “Fenrir” y “Blood For Blood” fijan el ataque; los interludios “Draugar” y “Dämmerbruch” administran el aire; “Ride Of The Valkyries” cierra un recorrido de cuarenta y cuatro minutos con ambición panorámica. El grupo no disfraza breakdowns con arreglos: integra ambos lenguajes en una composición continua. Así, la brutalidad funciona como clímax de una narración y no como reflejo automático, mientras la melodía adquiere peso propio en lugar de actuar como simple decoración.
Forbidden — Forbidden
Portada oficial. Fuente: Forbidden / BLKIIBLK.
El primer larga duración de Forbidden desde Omega Wave llega con dieciséis años de distancia y una formación profundamente renovada, pero conserva el nervio técnico de la escuela del Área de la Bahía. Craig Locicero y Matt Camacho enlazan el presente con la historia del grupo; Norman Skinner aporta una voz capaz de sostener agresión, registro melódico y fraseo dramático; Chris Kontos y Jeremy Von Epp completan una alineación que suena cohesionada, no provisional. Zack Ohren favorece guitarras definidas y una batería viva en once canciones que superan la hora. El disco alterna aceleración clásica, compases quebrados y desarrollos progresivos sin convertir la complejidad en un fin. “DCLXVI” y “The Burden” ensanchan el espacio central, mientras “Flower of Life (Chaos by Design)” reserva más de nueve minutos para cerrar con verdadera arquitectura. La referencia al pasado es inevitable, pero el álbum no imita Forbidden Evil ni Twisted into Form. Su mérito consiste en recuperar la tensión moral y musical de Forbidden con otra voz y otra época.
IGNEA — Monumental
La nostalgia es el centro de Monumental, pero IGNEA la trata como una enfermedad capaz de embellecer y deformar el recuerdo. El cuarteto de Kyiv observa edificios modernistas, sueños espaciales de la Guerra Fría y futuros que nunca llegaron a cumplirse; desde ahí construye nueve canciones donde electrónica, metal moderno, melodía extrema y orquestación dialogan con una identidad ucraniana inequívoca. Helle Bohdanova alterna canto limpio y voz áspera sin separar ambos registros en papeles previsibles. Los invitados aportan contraste —Combichrist aparece en “Prefab” y Hiraes en “Harmony Manufactured”—, aunque el álbum nunca depende de sus nombres. La producción de Jacob Hansen subraya guitarras mecánicas, sintetizadores brillantes y una sección rítmica compacta, mientras los arreglos dejan entrar suficiente aire para que cada imagen gane profundidad. “What Buildings Dream of” y “Between No Longer and Not Yet” sostienen el concepto mejor que cualquier explicación externa. Publicado mientras la banda trabaja en Kyiv bajo condiciones materiales difíciles, el disco convierte ruina y memoria en impulso creativo, no en simple contexto promocional.
Boss Keloid — Float & Aperture
Portada oficial. Fuente: Boss Keloid / Church Road Records.
Boss Keloid reduce la presión frontal de sus discos anteriores para explorar otra clase de peso: el que aparece cuando una canción tiene espacio para oscilar, respirar y volver transformada. Son siete piezas y cincuenta y cuatro minutos, con duraciones largas que no se sienten infladas porque cada transición modifica el color del conjunto. Las raíces sludge y stoner siguen presentes en el grano de la guitarra y en la voz elástica de Alex Hurst, pero ahora comparten protagonismo con pasajes psicodélicos, armonías luminosas y una lógica progresiva menos angular. “Breeze” abre con paciencia; “Landslide” y “Weight” desarrollan núcleos extensos sin perder dirección; “Sanguine” concluye con una extraña mezcla de calma y potencia. La grabación de Clay Jones favorece una sensación orgánica y evita que la expansión derive en neblina uniforme. No es un abandono de la contundencia, sino una redistribución: el golpe llega después de la expectativa. Float & Aperture demuestra que la evolución de una banda pesada también puede medirse por todo lo que decide no saturar.
2. Cuatro singles y vídeos
Machine Head — “Sutures”
Machine Head publicó “Sutures” sin campaña previa y la presentó como cierre del ciclo de UNATØNED, una decisión coherente con el carácter de pieza de transición que tiene la canción. El comienzo contiene la tensión de un groove grave y contenido; después, Robb Flynn abre el estribillo hacia una melodía más amplia, pero evita convertirla en una salida fácil. La letra utiliza la sutura como imagen de una herida que puede cerrarse sin desaparecer, y la interpretación conserva esa incomodidad: hay reparación, no absolución. La producción coloca la voz muy cerca y deja que las guitarras alternen textura industrial, golpe rítmico y un tramo final más expansivo. No es la composición más veloz ni la más agresiva del grupo, aunque sí una de las que mejor explican su presente: músculo thrash, arquitectura moderna y voluntad de escribir coros reconocibles. Al aparecer fuera del orden del álbum, funciona también como epílogo crítico, una última mirada al lenguaje desarrollado desde 2025 antes de que la banda cierre la promoción y decida cuál será su siguiente movimiento.
Delain — “We Are Fire”
“We Are Fire” no es sólo un nuevo sencillo: Delain lo utiliza para explicar una etapa basada en voces invitadas y combinaciones cambiantes tras la salida de Diana Leah. Martijn Westerholt mantiene el núcleo sinfónico —teclados amplios, guitarra firme, estribillo diseñado para sala grande—, pero la canción distribuye el protagonismo entre timbres distintos y convierte esa diversidad en argumento. El vídeo, dominado por rojos y llamas, podría haberse limitado a ilustrar el título; en cambio, su montaje refuerza el sentido comunitario de la pieza y presenta el formato de la banda sin ocultar la transición. Musicalmente hay menos ornamentación que en algunos capítulos anteriores: la orquesta sostiene la elevación, mientras batería y bajo dan un pulso directo y casi marcial. El resultado no resuelve todavía cómo funcionará un álbum completo con reparto vocal rotativo, aunque ofrece una promesa clara: Delain quiere que cada colaboración modifique la canción en vez de actuar como firma invitada. Es una declaración de continuidad que acepta el cambio como parte visible de su identidad.
Evil Invaders — “D.S.S. (Death Strikes Suddenly)”
Evil Invaders comprime en “D.S.S.” la excitación física del speed metal de mediados de los ochenta sin conformarse con una recreación de época. El riff principal entra como una alarma, la batería mantiene una carrera seca y Joe fuerza la voz hacia agudos cortantes que recuerdan la teatralidad del heavy clásico. Lo moderno aparece en la claridad de la mezcla y en el peso del grave: cada aceleración conserva definición, incluso cuando el tema encadena guitarras gemelas y un solo que prefiere vértigo a exhibición prolongada. El vídeo de Napalm Records refuerza esa lectura con iluminación agresiva, movimiento constante y una puesta en escena sin argumento accesorio; banda, instrumentos y ataque son el relato. La canción adelanta Weaponized Chaos, previsto para febrero de 2027, y funciona como anuncio eficaz porque fija una identidad antes que una lista de influencias. Evil Invaders no pretende demostrar que el speed/thrash sigue vivo mediante nostalgia: lo prueba con una ejecución urgente, un estribillo inmediato y menos de cuatro minutos que no dejan zona muerta.
Floor Jansen — “Everything Is Moving On”
Publicada pocos días después de anunciar su salida de Nightwish, “Everything Is Moving On” adquiere una resonancia biográfica inevitable, aunque su mérito consiste en no depender de ella. Floor Jansen canta sobre reconocer cuándo una vida ya no encaja, agradecer lo vivido y aceptar que avanzar no borra la experiencia anterior. La composición traduce esa idea con una tensión medida: estrofas contenidas, una base moderna que evita el exceso sinfónico y un estribillo donde su voz crece sin convertirse en demostración atlética. El vídeo dirigido por SetVexy combina archivo, movimiento y primeros planos; la memoria aparece como material que acompaña, no como cadena. Es el tercer adelanto de Hytress, previsto para el 15 de enero de 2027, y confirma una orientación más pesada y directa que la de su debut solista. Jansen controla cada cambio de registro con una claridad extraordinaria, pero lo decisivo es la interpretación: canta desde la convicción presente, no desde el personaje épico. Por eso la canción funciona simultáneamente como despedida pública y principio artístico.
3. Giras y festivales
System Of A Down llegará por primera vez al Rose Bowl
System Of A Down fijó para el 5 de junio de 2027 su primera actuación en el Rose Bowl de Pasadena, con Pierce The Veil como invitado especial. El anuncio la presentó inicialmente como la única fecha norteamericana del grupo en 2027; la respuesta llevó a añadir una segunda noche el día 6 dentro de la misma semana informativa. Más que otra parada de estadio, la cita tiene una dimensión geográfica particular: la banda armenio-estadounidense actuará en el área de Los Ángeles, el territorio donde construyó su historia, ante un recinto capaz de transformar una aparición limitada en acontecimiento cultural. La elección de Pierce The Veil amplía el puente generacional sin diluir la identidad del cartel. También confirma la estrategia reciente de System Of A Down: pocas fechas, grandes espacios y una demanda que no depende de un disco nuevo. Esa escasez aumenta el valor simbólico del concierto, pero la noticia relevante es más sencilla: un grupo que nunca normalizó la gira permanente sigue movilizando audiencias de estadio con repertorio antiguo y una presencia pública cuidadosamente dosificada.
Sonic Temple 2027 revela más de cien nombres
Gráfica oficial. Fuente: Sonic Temple Art + Music Festival.
El cartel completo de Sonic Temple 2027 confirma que el festival de Columbus quiere operar como mapa transversal de la música pesada, no como una suma de cuatro cabezas de cartel. Iron Maiden, Blink-182, Korn y Falling In Reverse ocupan la parte alta, pero la lectura más interesante aparece debajo: Faith No More anuncia un regreso estadounidense poco frecuente; Ministry llevará su despedida; Meshuggah celebrará cuarenta años; y conviven Mastodon, Testament, Blood Incantation, The Black Dahlia Murder, Soulfly, Poppy, Knocked Loose, Hanabie y Castle Rat. Son más de cien actuaciones entre el 13 y el 16 de mayo en el Historic Crew Stadium. La amplitud introduce fricción —punk, hardcore, industrial, nu metal y extremos no comparten siempre público—, pero esa fricción es precisamente la propuesta. El festival evita depender de una sola generación y reserva espacio visible a bandas en crecimiento junto a instituciones. El reto será la distribución horaria: tanta densidad puede producir solapamientos severos. Como anuncio, sin embargo, demuestra que el gran formato estadounidense aún puede programar metal con distintos niveles de riesgo.
4. Noticias destacadas
Howard Jones y Adam Dutkiewicz formalizan Burn Eternal
Burn Eternal. Foto promocional difundida por Metal Blade Records.
La reunión creativa de Howard Jones y Adam Dutkiewicz ya tiene nombre, sello y horizonte de publicación. Burn Eternal firmó con Metal Blade y anunció que su primera canción precederá a un debut grabado entre 2023 y 2024, ya mezclado. La información convierte años de insinuaciones en un proyecto formal, pero no debe confundirse todavía con un regreso de la etapa clásica de Killswitch Engage. Jones y Dutkiewicz comparten una química decisiva en The End of Heartache y As Daylight Dies; precisamente por eso, el interés dependerá de cuánto quieran explorar fuera de ese legado. Ambos describen el proceso como una reconexión entre amigos, una señal de que el álbum nació antes de la negociación discográfica y no al revés. Metal Blade ofrece un marco lógico para un trabajo pesado con alcance internacional sin imponer la estética de una banda anterior. Faltan título, fecha, formación completa y primer sonido público, así que la noticia es fundacional, no crítica. Lo confirmado es suficiente: Burn Eternal existe como entidad y el material está terminado.
Mar de Grises vuelve a Season of Mist
Mar de Grises. Foto oficial: Season of Mist.
El regreso discográfico de Mar de Grises gana estructura: la banda chilena ha vuelto a firmar con Season of Mist para publicar su primer álbum nuevo en más de quince años. La relación no es un detalle administrativo. El sello editó una parte esencial de su catálogo internacional y conoce un lenguaje difícil de resumir, donde death-doom, progresión y atmósfera funcionan como una sola masa emocional. El grupo afirma que las canciones nuevas nacen de los contrastes del paisaje chileno —Andes, Pacífico, Atacama y Tierra del Fuego— y que buscan un carácter oscuro y cinematográfico. Esa descripción sugiere continuidad temática sin prometer una repetición de Streams Inwards. Tras una ausencia tan larga, el riesgo sería convertir el retorno en ejercicio de nostalgia; la elección de un socio conocido, acompañada por material ya en desarrollo, apunta a una reconstrucción más cuidadosa. No se comunicaron título ni fecha, por lo que cualquier calendario sería especulativo. La noticia verificable es el restablecimiento de una alianza y la existencia de un álbum que reabre una voz singular del metal sudamericano.
Anciients incorpora a Justin Hagberg de forma permanente
Gráfica oficial del anuncio. Fuente: Anciients / Season of Mist.
Anciients convirtió una colaboración recurrente en cambio de formación: Justin Hagberg, conocido por 3 Inches of Blood, Ritual Dictates y The Organist, pasa a ser miembro permanente a cargo de teclados y sintetizadores. Hagberg ya había contribuido a Beyond the Reach of the Sun, disco premiado con el JUNO de metal/hard music, y había trabajado con el grupo en la versión de “Some Other Time” de Alan Parsons. La decisión tiene más alcance que añadir color en directo. Kenny Cook explica que las capas enviadas por Hagberg modificaron las demos del álbum anterior y que el próximo material se escribirá con él desde el inicio; eso puede alterar la arquitectura de Anciients antes de que las guitarras fijen todo el espacio armónico. Para marcar la incorporación, Season of Mist publicó un visualizador de la regrabación 2026 de “Humanist”, tema originado en la primera etapa del grupo. El gesto enlaza pasado y futuro sin confundirlos. Después de una larga recuperación de actividad y del regreso europeo, Anciients entra en su siguiente fase con una formación explícitamente más amplia.
5. In Memoriam
Saúl Blanch (1951–2026)
Saúl Blanch, voz pionera del heavy argentino. Foto difundida por La Voz.
Saúl Blanch ocupa un lugar fundacional en el heavy metal argentino. Antes de Rata Blanca cantó en Plus, grupo con el que grabó No Pisar el Infinito, Plus y Escuela de rock ’n’ roll; después dejó su voz en el debut homónimo de Rata Blanca, publicado en 1988. Allí interpretó canciones como “El sueño de la gitana”, “Chico callejero”, “Rompe el hechizo” y “Sólo para amarte”, piezas que ayudaron a fijar el primer perfil discográfico de la banda antes de la llegada de Adrián Barilari. También desarrolló obra solista y, ya en 2026, volvió a compartir escenario con Rata Blanca en una serie de conciertos en el Teatro Flores. Falleció en Buenos Aires tras varias semanas ingresado. Su importancia no se mide únicamente por la duración de una formación: Blanch conectó el hard rock argentino de los setenta con la consolidación del heavy de los ochenta y conservó una forma de cantar reconocible, de falsete expresivo y fraseo dramático. Queda una voz asociada al momento en que una escena empezó a reconocerse a sí misma.
Nigel Durham (1965–2026)
Nigel Durham. Imagen acreditada en el obituario de NextMosh; confirmación original: Saxon.
Saxon confirmó el 24 de octubre la muerte de Nigel Durham y trasladó sus condolencias a su esposa Lauretta, su hija Gemma, sus nietos y el resto de la familia. Durham formó parte del grupo entre 1987 y 1988 y tocó en Destiny, un periodo breve dentro de una carrera de cinco décadas, pero registrado en una obra que documenta la adaptación del heavy británico al final de los ochenta. Después continuó con Son of a Bitch y Oliver/Dawson Saxon, donde mantuvo vínculo directo con antiguos miembros de la banda, y más tarde fue batería de Morpheus Rising. La causa del fallecimiento no se hizo pública y no corresponde completar ese vacío con conjeturas. La confirmación tuvo además una circunstancia delicada: meses antes había circulado un falso rumor sobre su muerte que él mismo desmintió. Por eso, esta vez la referencia decisiva es el comunicado oficial de Saxon. Durham deja una trayectoria menos visible que la de otros integrantes de la familia Saxon, pero sostenida por décadas de escenario, grabación y continuidad profesional.
6. Playlist comentada: 12 temas
Diez novedades vinculadas a publicaciones de la semana y dos comodines editoriales. Ninguna grabación se repite con los cuatro sencillos de la sección anterior.
Tony Iommi — “Over The Violent Sun”
La apertura de From The Dark sirve como puerta inmediata al vocabulario de Tony Iommi. El riff afinado grave no se limita a anunciar peso: define una marcha que la batería de Karl Brazil empuja con disciplina, mientras Becky Baldwin ocupa el centro sin competir con la guitarra. Jørn Lande entra con una línea vocal amplia, casi apocalíptica, y convierte el texto sobre tiempos violentos en advertencia más que en decorado. El vídeo lírico utiliza la iconografía negra y dorada del álbum, una elección sobria que mantiene el foco en el fraseo. La canción resulta idónea para la playlist porque resume una continuidad histórica sin sonar congelada. Hay huellas del Sabbath de la era Dio, pero la producción de Mike Exeter ofrece un ataque limpio, contemporáneo, con cada golpe de púa definido. El solo llega después de que la estructura haya ganado altura y evita romper la tensión. Es un comienzo firme, legible y oscuro: la clase de tema que explica por qué un gesto mínimo de Iommi todavía puede ordenar todo el espacio sonoro.
Entheos — “Hell Is a Part of Me”
Entheos abre su disco con una composición que elimina cualquier introducción ceremonial: blast beats, guitarra cortante y la voz de Chaney Crabb aparecen como si la canción ya estuviera en marcha. Esa entrada violenta no impide una construcción clara. La batería de Navene Koperweis cambia acentos y subdivisiones, pero conserva un pulso que hace comprensible la complejidad; las guitarras añaden un breve destello solista y regresan enseguida al ataque. Crabb interpreta la idea de aceptar el infierno interior sin convertirla en pose triunfal. Sus graves tienen cuerpo, los agudos añaden urgencia y las frases más abiertas permiten que el estribillo respire. El vídeo oficial privilegia el rendimiento físico de la banda y la iluminación oscura, coherente con una canción que se sostiene por ejecución antes que por relato visual. Elegida dentro del álbum completo, representa el extremo más feroz de una obra mucho más dinámica. También demuestra que técnica y concisión pueden convivir: en menos de cuatro minutos, Entheos presenta conflicto, variación y un cierre que parece cortar la corriente en lugar de resolverla.
Mental Cruelty — “Raise The Raven Banner”
“Raise The Raven Banner” muestra la escala de Echoes of a Forlorn Land sin convertirla en una obertura interminable. Coros, orquesta y una melodía de raíz nórdica establecen el paisaje; después, Mental Cruelty introduce guitarras compactas, percusión en ráfaga y una voz que alterna profundidad cavernosa con ataques más rasgados. El mérito está en la administración del tamaño. Cada capa entra con función narrativa y la ruptura central no borra el motivo melódico, de modo que el tema permanece reconocible incluso en sus momentos más violentos. Jens Bogren mantiene la mezcla amplia y separada, especialmente en los graves, donde el breakdown podría haber devorado los instrumentos tradicionales. El vídeo oficial adopta una imaginería de estandartes, fuego y naturaleza que roza lo arquetípico, pero la ejecución evita que todo quede en espectáculo. Dentro de esta selección, la canción representa un metal extremo europeo que ya no acepta una frontera rígida entre black, deathcore, folk y power. No suma estilos como etiquetas: los utiliza para construir una sola marcha de seis minutos, ceremonial y brutal.
Forbidden — “Single Point Failure”
Forbidden elige abrir su regreso discográfico con un diagnóstico: cualquier sistema que depende de un único punto termina exponiendo su fragilidad. La música traduce esa idea mediante un riff angular que parece reorganizarse a cada vuelta, una batería de Chris Kontos que alterna empuje thrash y cortes precisos, y la voz de Norman Skinner ocupando un rango amplio sin imitar a sus predecesores. El estribillo tiene suficiente contorno para fijarse, pero no suaviza la canción; sirve de eje antes de que las guitarras de Craig Locicero y Jeremy Von Epp multipliquen tensión y solos. El visualizador oficial recoge el contraste rojo y azul de la portada, con símbolos que sugieren conflicto, vigilancia y desdoblamiento. Como primera pista del álbum, debe presentar formación, sonido y ambición, y cumple las tres tareas en poco más de cinco minutos. El thrash aquí no es una carrera uniforme: respira, cambia de perspectiva y reserva espacio a la melodía. “Single Point Failure” demuestra que el regreso de Forbidden se apoya en composición presente, no sólo en reputación acumulada.
IGNEA — “Darkness”
“Darkness” coloca la nostalgia urbana de IGNEA en una canción compacta, capaz de ser melódica sin perder inquietud. Un teclado frío abre el espacio antes de que entren guitarras de pulso moderno y una batería que evita el exceso de adornos. Helle Bohdanova canta con claridad en las estrofas y reserva la voz extrema para aumentar el contraste, no para señalar mecánicamente cada cambio. El estribillo suena amplio, pero conserva una sombra armónica que impide la celebración fácil. Filmado en Kyiv, el vídeo convierte arquitectura, interiores vacíos y memoria cotidiana en parte del argumento; saber que la producción atravesó cortes de electricidad y condiciones invernales añade contexto, aunque las imágenes se sostienen por sí mismas. La canción había aparecido como adelanto, pero adquiere sentido completo con la llegada de Monumental: es una entrada accesible a un álbum sobre futuros prometidos, edificios que sobreviven a sus ideologías y el peligro de idealizar lo perdido. En la playlist aporta una perspectiva ucraniana contemporánea donde la identidad no funciona como ornamento, sino como lugar desde el que se escribe.
Boss Keloid — “Pedestal”
“Pedestal” condensa el cambio de enfoque de Boss Keloid en Float & Aperture. La guitarra mantiene una textura áspera, pero el tema no se organiza alrededor de un golpe sludge repetido: avanza por curvas, motivos que reaparecen y una voz de Alex Hurst que pasa del rugido elástico a notas sorprendentemente altas. Esa dulzura momentánea no reduce el peso; lo vuelve más extraño. La sección rítmica trabaja con paciencia y permite que los silencios separen cada bloque, de manera que la duración superior a siete minutos nunca se convierte en una sola masa. El título sugiere la inestabilidad de aquello que elevamos, y la música actúa en consecuencia: cada punto de apoyo acaba desplazándose. Para esta entrada se prioriza el Bandcamp oficial del grupo, porque la búsqueda editorial no encontró un vídeo oficial de la grabación en YouTube; es una excepción documentada, no un sustituto casual. “Pedestal” ofrece a la playlist un metal progresivo británico de raíz sludge que confía en timbre, dinámica y evolución lenta más que en virtuosismo exhibicionista.
Turmion Kätilöt — “Näe Minut”
Turmion Kätilöt celebra la salida de Resodance con una pieza que equilibra su instinto de club y una veta más dramática. “Näe Minut” —“mírame”— utiliza un pulso electrónico constante, guitarras comprimidas y voces que alternan autoridad, melodía y una vulnerabilidad poco habitual en el metal industrial festivo. El estribillo está construido para el movimiento colectivo, pero los arreglos no lo convierten en una simple descarga de pista: sintetizadores sombríos y pequeños cambios de densidad sostienen una sensación de petición personal. El vídeo de Nuclear Blast amplifica la escala mediante iluminación saturada y una puesta en escena ceremonial, coherente con la mezcla de disciplina mecánica y exceso visual de la banda. Finlandia posee una tradición particularmente fértil de metal electrónico, y Turmion Kätilöt sigue diferenciándose por escribir canciones que funcionan antes de cualquier provocación estética. Dentro de la playlist, “Näe Minut” introduce otro tipo de precisión: no la del riff técnico, sino la del ritmo programado que sabe cuándo dejar respirar a la voz. Su gancho inmediato no elimina el trasfondo oscuro; lo vuelve más accesible.
Polyphia — “LET THERE BE LIGHT”
Polyphia abre BE NOT AFRAID con un tema que trata la guitarra como instrumento rítmico, textura digital y voz sin palabras. Tim Henson y Scott LePage encadenan figuras cortas, armónicos y ataques percusivos sobre una base que toma tanto del metal progresivo como del trap y la electrónica de club. El título y las muestras vocales aportan una imaginería casi litúrgica, pero la composición se niega a la solemnidad: cada motivo cambia de ángulo antes de asentarse, y el grave de Clay Gober mantiene el cuerpo cuando las guitarras parecen flotar por encima del compás. El vídeo dirigido por Caleb Young combina luz frontal, coreografía de cámara y una estética limpia que permite seguir las manos sin reducir la pieza a demostración técnica. Es música de virtuosismo, sí, aunque el verdadero logro está en convertir técnicas muy reconocibles de Polyphia en una canción con arco y memoria. Dentro de una playlist dominada por voces extremas y riffs densos, “LET THERE BE LIGHT” abre una ventana instrumental: otro modo de producir intensidad sin distorsión constante ni estructura tradicional de estribillo.
Leng Tch’e — “Hammered Into Collapse”
Casi una década después de Razorgrind, Leng Tch’e reaparece con un tema que justifica el nombre que la banda da a su mezcla: razorgrind. “Hammered Into Collapse” cambia de velocidad con violencia, pero cada viraje está unido por un grave compacto y una batería que corta el compás antes de lanzarlo de nuevo. Las voces trabajan en varias alturas de abrasión, desde el rugido hasta el chillido, mientras las guitarras insertan un peso stoner inesperado entre ráfagas de grindcore. El texto observa años de negación que terminan ocupando la mente, una idea de desgaste acumulado que explica mejor la estructura que cualquier etiqueta. El vídeo evita el humor grotesco y presenta una atmósfera física, cerrada, casi industrial. Es la mitad de un EP de dos canciones y siete minutos: junto a “Voided”, marca un retorno concentrado, sin material de transición. La producción de Lander Cluyse, la mezcla de Taylor Young y el máster de Brad Boatright sitúan a la banda belga en un presente extremo reconocible, pero preservan el latigazo rítmico que siempre separó su sonido del grind lineal.
Messier 16 — “Time-Swayed Cities”
Messier 16 construye “Time-Swayed Cities” como una discusión entre arquitectura, tiempo y percepción. La banda de Oslo combina guitarras pesadas, ritmo técnico y textura orquestal, pero evita que esos elementos avancen siempre juntos. Un pasaje puede tensarse con batería y disonancia, abrir después un espacio atmosférico y regresar con una melodía alterada, como si la ciudad recordada ya no coincidiera con la real. Esa lógica forma parte de Shouts from the Cliffs of Heterodoxy, un álbum interesado en personajes cuya comprensión del mundo se desplaza. La voz añade gravedad sin ocupar todo el plano, dejando que los instrumentos narren buena parte del conflicto. Para la publicación se enlaza el Bandcamp oficial: la revisión no encontró un vídeo oficial en YouTube de esta grabación concreta, y el audio autorizado ofrece la referencia más estable. En la secuencia de la playlist, el tema funciona como puente entre el metal extremo y la composición progresiva de largo aliento. Su atractivo no reside en una resolución inmediata, sino en cómo modifica el mismo motivo hasta volverlo incierto.
Zilqy — “Misfit Toys”
El primer comodín viaja a Japón con Zilqy, cuarteto formado por Anna, Toki, Miho y Kano. “Misfit Toys” procede de Birth of Riot, pero su vídeo lírico se publicó esta semana después de que la canción ganara respuesta en la gira nacional. Kano diseñó el prototipo rítmico y el grupo contrapone un riff grave, breakdowns y una estrofa tensa con un estribillo amplio y una llamada de “hello” pensada para la participación en sala. La letra transforma a quienes son considerados defectuosos o innecesarios en juguetes fuera de lugar, y rechaza que el valor personal dependa de la aprobación ajena. Bowne visualiza esa idea con colores brillantes, objetos torcidos y una fantasía oscura donde lo imperfecto se vuelve identidad. Zilqy se define como post-melodic nu metal, una etiqueta útil para explicar la mezcla de contundencia moderna y melodía japonesa sin encerrar toda la canción. La elegimos como comodín porque representa una escena activa fuera del circuito angloamericano y porque su gancho no sacrifica la fuerza de la banda como unidad de directo.
Dead Signal — “Follow The Signal”
Dead Signal debuta con una presentación completa: canción, vídeo y universo visual aparecieron juntos el 23 de octubre. El proyecto italiano liderado por Danny Metal combina riffs abrasivos, electrónica y breakdowns de metalcore con una sensibilidad nu metal reconocible en el rebote rítmico y la relación entre voz hablada, melodía y ataque. “Follow The Signal” imagina un mundo donde naturaleza y tecnología han crecido hasta volverse indistinguibles; la señal representa control y, a la vez, la posibilidad de encontrar algo humano entre los restos. Cuatro figuras enmascaradas rodean a un vocalista visible, una decisión escénica que convierte anonimato y exposición en parte del conflicto. La fuente prioritaria es el vídeo autoalojado por la banda: no apareció una publicación oficial equivalente en YouTube durante la comprobación, por lo que se conserva el recurso original. Lo incluimos como comodín porque aún no existe catálogo suficiente para medir evolución, pero el primer movimiento ya muestra dirección, cohesión y una producción capaz de sostener melodía dentro de una mezcla deliberadamente corrosiva. Es una apuesta, no una consagración anticipada.
7. Menciones breves
- Turmion Kätilöt — Resodance: duodécimo álbum de los finlandeses, publicado por Nuclear Blast el 23 de octubre, con disco completo oficial y el vídeo de “Näe Minut”.
- Polyphia — BE NOT AFRAID: quinto álbum del cuarteto estadounidense, editado por Rise Records el 23 de octubre y acompañado por “LET THERE BE LIGHT”.
- Leng Tch’e — Hammered Into Collapse: dos canciones, siete minutos y el primer material nuevo del grupo belga en casi una década, publicado por Season of Mist.
- Messier 16 — Shouts from the Cliffs of Heterodoxy: tercer larga duración del grupo de Oslo, una mezcla de metal progresivo, extremo y orquestal editada por Time To Kill Records.
- Zilqy: el vídeo lírico de “Misfit Toys” acompañó las fechas de Kobe y Nagoya de la gira japonesa de Birth of Riot.
- Dead Signal: “Follow The Signal” abrió oficialmente la actividad del proyecto italiano y anticipa el universo de The Rotten Empire.
8. Fuentes realmente consultadas
Artistas y sellos
- Tony Iommi / BMG — anuncio, créditos y repertorio de From The Dark.
- Metal Blade — ficha de Entheos; Bandcamp oficial.
- Mental Cruelty / Century Media — audio, créditos y descripción.
- Forbidden — edición digital oficial.
- Napalm Records — IGNEA; Boss Keloid / Church Road.
- Floor Jansen — Hytress y videoclips; Machine Head — noticias oficiales.
- Nuclear Blast — Turmion Kätilöt; Season of Mist — Leng Tch’e.
- Messier 16 — Bandcamp oficial; Dead Signal — presentación oficial.
Directo, industria y formación
- Sonic Temple — cartel oficial 2027; Pasadena Now — anuncio del Rose Bowl con información del promotor.
- Metal Blade — Burn Eternal.
- Season of Mist — Mar de Grises; Anciients / Justin Hagberg.
Contraste periodístico y memoria
- Metal Hammer — selección semanal de canciones, 23 de octubre.
- Loudwire — recopilación de directo publicada el 23 de octubre, usada sólo como índice para localizar anuncios originales.
- La Voz — Saúl Blanch; NextMosh y comunicado de Saxon — Nigel Durham.



